Seguidores

viernes, 29 de noviembre de 2013

Hay esperanza.

En la oscuridad de tu habitación, otra vez, ha vuelto la inseguridad. Tu mente ha comenzado a pensar de nuevo a toda velocidad. Ya no hay marcha atrás porque el dolor comienza a inundar tu pecho y las lágrimas corren por tu rostro sin retorno.

¿Por qué el amor duele tanto? ¿Por qué hay tanto dolor en un corazón destrozado? ¿Por qué venimos al mundo para sufrir? ¿Quién te preguntó si querías nacer? ¿Alguien lo hizo? No, nadie lo hizo.

La inseguridad carcome por dentro, tu cuerpo no es más que una máquina mecánica de movimiento, no vive, ahora ¿quién vive en este mundo? ¿quién puede decir que vive? No se puede vivir, sin embargo hay esperanza...

No hay comentarios:

Publicar un comentario