Acunada entre los brazos de Morfeo, soñé que todo era mentira. No existía la guerra, tampoco existía la paz, no era necesario un detalle tan insignificante como una palabra para designar ese estado perfecto. No existían los enfermos ni los medicamentos, no existían las banderas, no había países. Soñé que la situación había cambiado, no existían los parados por derecho, los políticos eran de plastilina moldeados para según la función perfecta, cualquier desastre era posible arreglarlo.
He soñado que todo era mentira, que en el mundo no había desigualdad ni los niños mueren de sida, tampoco existían los extranjeros. Lo que parecía ser un mundo perfecto, sin problemas, una realidad que quisiera para mi.
Y desperté, haciendo añicos el sueño, mi sorpresa fue ver como un hombre mataba a palos a sus hijos en el telediario de las tres, como una venganza a su ex mujer, o como cuatro personas peleaban por el poder, mientras millones de personas rebuscan en la basura algo que comer.
Y desperté, para comprobar la hostia que me iba a dar contra la realidad, para ver como existe la guerra, como mueren los niños de sida, como dejan que los enfermos acaben con su vida por no poder pagar el tratamiento, para ver como el mundo es un papel donde se escriben garabatos que terminan en la basura como siempre, como el poderoso se lava las manos después de las promesas.
Pude comprobar que detrás de un movimiento siempre hay su porqué y en nombre de la paz, mueren dictadores que fueron puesto por el poder. Terminé sin saber que era sueño o realidad, si lo que vivía era una pesadilla y mi sueño la verdad.
He soñado que todo era mentira, que en el mundo no había desigualdad ni los niños mueren de sida, tampoco existían los extranjeros. Lo que parecía ser un mundo perfecto, sin problemas, una realidad que quisiera para mi.
Y desperté, haciendo añicos el sueño, mi sorpresa fue ver como un hombre mataba a palos a sus hijos en el telediario de las tres, como una venganza a su ex mujer, o como cuatro personas peleaban por el poder, mientras millones de personas rebuscan en la basura algo que comer.
Y desperté, para comprobar la hostia que me iba a dar contra la realidad, para ver como existe la guerra, como mueren los niños de sida, como dejan que los enfermos acaben con su vida por no poder pagar el tratamiento, para ver como el mundo es un papel donde se escriben garabatos que terminan en la basura como siempre, como el poderoso se lava las manos después de las promesas.
Pude comprobar que detrás de un movimiento siempre hay su porqué y en nombre de la paz, mueren dictadores que fueron puesto por el poder. Terminé sin saber que era sueño o realidad, si lo que vivía era una pesadilla y mi sueño la verdad.