Seguidores

viernes, 4 de octubre de 2013

Capítulo 6.-Una razón para vencer.

Las siguiente semanas no fueron las mejores para Lauren. Directamente no fueron nada. Habían cerrado el cuarto de Klaus con llave para no tener que verlo cada vez que pasaban por delante, pero para Lauren la vida casi ha terminado. Pasa todo el día tirada en el suelo, en su habitación, fumando y bebiendo de una botella de vodka blanco en la que ahogar sus penas. Lauren ya no come nada de los platos que le llevan Allen y Meredith, pasa todo el día sin hacer nada, solo fuma y bebe, así todo el día. A veces sale, borracha, a por más vodka y tabaco, pero no habla con nadie, se pasea con las medias de rejillas destrozadas y una camiseta hasta los muslos con más agujeros que si estuviese echa a posta. La visión de esa chica en la que se había convertido Lauren era horrible. Llevaba el cabello castaño despeinado, los ojos azules estaban vacíos como las piscinas de plástico en invierno, su piel está tan pálida y frágil que quizás se rompa. Ha perdido ya ocho kilos desde la muerte de Klaus hace dos semanas, y Meredith está muy preocupada por la salud de su hermana. Mientras el estado de Lauren empeoraba cada vez más, Meredith y Allen se apoyaban mutuamente para poder sobrellevar aquello que estaba acabando poco a poco con todos. La situación siguió así una semana más; Lauren ingresó en el hospital por primera vez para recuperar un poco de peso. Salió a los tres días, había recuperado cuatro kilos de los diez que perdió, pero parecía más animada. Comenzó a comer poco a poco, incluso salía por las noches, pero siguió bebiendo y fumando sin parar. El día que el notario apareció para el testamento, se encontró de cara con una Lauren demacrada, cigarrillo en mano y botella de vodka en la otra, eso fue antes del ingreso.

-Me alegro de que estés empezando a ser la misma de antes.-dijo Meredith durante la cena.

-Sí, supongo.-Lauren fingió una sonrisa pero que resultó creíble para Allen y Meredith.-Esta noche salgo... De fiesta. Yo sola.

Aquello sorprendió mucho a Meredith, pero asintió levemente antes de seguir comiendo. Nadie dijo palabra durante la cena, estaban demasiado sumidos en sus pensamientos. Al caer la noche, salieron juntos de casa, pero llegados al punto de reunión Lauren se fue por su lado abandonando a Meredith y Allen. La noche fue como todas, compuesta por drogas, alcohol, y mucha diversión, pero solo duraría un instante, porque al amanecer todo acababa, todo terminaba y así cada día nacía en la noche y moría al amanecer. Lauren comenzó a aficionarse a salir sola, al caer la noche salía de fiesta y regresaba al amanecer borracha, drogada y con aspecto de haberlo pasado muy bien. Cada noche estaba con uno, solucionaba sus problemas mediante el sexo, no parecía conocer otra manera, o quizás si, pero jamás era vista. A veces se podían distinguir unas marcas por su cuerpo, con un patrón de repetición o quizás moratones por zonas de costado o rodilla. Su aspecto algunos días era lamentable, pero ella se arreglaba, daba un giro de 180º y cambiaba de la noche a la mañana. Mientras tanto, Meredith y Allen cada vez se acercaban más, la muerte de Klaus había desatado sentimientos escondidos, que jamás pensaron que podrían existir. Dicen que nos enamoramos en medio segundo, pero a veces hace falta un poco más de tiempo para darnos cuenta de ese hecho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario