Seguidores

martes, 4 de marzo de 2014

El mundo supralunar de los recuerdos.- Preludio.

Antes, antes de todo, antes incluso de la creación, ya el universo no era como creíamos. Antes del llamado Big Bang, existía una esencia que todo lo ocupaba, donde entidades se movían controlándolo todo, informes, incorpóreos, libres, vagando por aquel vacío. Se llamaban Ypértati, ellos inventaron el idioma del griego antiguo, más anciano que el propio mundo, aunque se creía que fue creado por los griegos, no es así. Ypértati quería decir supremo; esos seres eran, al fin y al cabo, supremos. Así se conocían a los creadores del universo, un universo infínito e íntimo de cada uno, un universo de ideas, de recuerdos, una superficie lisa e impoluta que cada persona decía llenar de recobecos, debía darle forma, un sentido, porque si no, nada podría funcionar.
El universo se creó con el enfrentamiento de los dos Ypértati más poderosos, Thunk y Lenka. La intención no era enfrentarse, no era pelear, simplemente discutieron, pero las discusiones fueron a más y más hasta la liberación de su enérgeia. El contacto de ambas enérgeias creó la explosión que denominamos Big Bang, siendo así la conversión del universo en algo más que un cúlmulo de energía en un punto infinítamente concentrado.
La vida nació durante millones de años, hasta crear lo que ahora somos, pero durante la destrucción de Thunk y Lenka, algo quedó en los seres humanos, en los bosques, en todo lo que estaba vivo, algo de ellos. De ahí nacieron los Imítheous; seres humanos especiales, con enérgeia, capaces de controlar los stoicheía y usarlos a su favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario